viernes, 18 de noviembre de 2016

Los orígenes del café

 El origen del café no ha sido una excepción. Una leyenda, conocida por musulmanes y cristianos, habla de que  en una ocasión en que el Profeta estaba enfermo, el ángel Gabriel le devolvió la salud y la fuerza viril, ofreciéndole una bebida negra como la gran Piedra Negra que hay en La Meca.

 Como esta leyenda corren otras muchas que subrayan la importancia que se le ha atribuido al café a lo largo de la historia humana.
 Lo que parece cierto es que el café se empezó a consumir en las altiplanicies de Abisinia, donde crecía en forma silvestre su modalidad llamada Arábica.
 De Etiopía pasó a Arabia y a la India, probablemente a través de peregrinos musulmanes que viajaban a La Meca, ya que las rutas de peregrinación fueron al mismo tiempo, durante siglos, grandes rutas comerciales.
 Pero los grandes propagadores del café fueron los holandeses, que explotaron grandes plantaciones del mismo en sus colonias de Ceilán e Indonesia.

 Ellos fueron los importadores del cafeto y quienes lo aclimataron en los jardines botánicos de Ámsterdam, Paris y Londres, desde donde pasó a la Guayana holandesa, al Brasil, a Centroamérica y a otros muchos países. Gracias a lo cual en tres siglos esta infusión ha pasado de ser casi desconocida a convertirse en una bebida universal que Bach, Balzac, Beethoven, Goldoni, Napoleón, Rossini, Voltaire y otros muchos personajes de la historia han consumido en grandes cantidades y elogiado desmesuradamente.

Que son las plagas del café

Plagas del cultivo del Café. En países productores de café se han reportado insectos como plagas del cultivo, estos afectan hojas, tallos raíces y frutos Entre las plagas que atacan las raíces se encuentran las palomillas, escamas y nematodos, el tallo y las ramas son afectados por los cortadores y taladradores, mientras que las hojas son dañadas por los cortadores y chupadores y algunos frutos por la broca.

Las plagas de las hojas son más habituales en épocas de sequía, en tanto que las de las raíces, ocurren en épocas de lluvias. Las plantas jóvenes están más expuestas a las escamas, al igual que los cafés arábicos, que por otra parte, también son más propensos a palomillas y nematodos.

Minador de la hoja

Es una plaga común del cafeto en cuba, que resulta particularmente dañina para las plantaciones. Su nombre científico es Leuconptera coffella.
El daño que ocasiona, está dado fundamentalmente por ola reducción de la capacidad fotosintética d las hojas y fuertes defoliaciones en plantas muy atacadas.
Son polillas o mariposas de 2 a 3 mm de longitud y 4 mm de envergadura alar, de color blanco plateado con una pequeña mancha negra cerca de la extremidad del ala anterior. Los síntomas de infestación son característicos y llamativos en las hojas verde oscuras, aparecen manchas grandes blanco-gris hasta pardas, causadas por la destrucción del parenquima de las hojas al formar las «minas» que barrena la larva.

Las larvas permanecen toda su vida dentro de la hoja y cuando cumplen su ciclo, abren un pequeño orificio en la parte superior de la «mina» para salir a pupar sobre la hoja. En severos ataques destruye gran cantidad de tejido vegetal de la planta, acompañado de una considerable caída del follaje.

Cóccidos o pulgones

Estos insectos tienen las características de tomar su alimento succionando la savia de las hojas, ramas y frutos y en algunos casos de las raíces, se encuentran ampliamente distribuidas en todas las plantaciones del país, causan debilitamiento en las plantas y le pueden causar la muerte cuando la infestación es intensa. Aparecen siempre con más severidad en las plantas cloróticas, empobrecidas, producto de una mala agrotecnia o secas prolongadas.
Del mismo modo que los pulgones, se trata de homópteros pertenecientes al suborden Sternorrhyncha, pero que están incluidos en la superfamilia Coccoidea. Los machos de estos insectos son habitualmente alados, con las alas posteriores transformadas en balancines, y con las piezas bucales atrofiadas. Las hembras a menudo carecen de alas y de patas, teniendo además las antenas muy reducidas. Permanecen inmóviles, unidas a la planta hospedante por el rostro, y recubiertas por una escama córnea o cérea o bien por una masa de hebras céreas.

Se alimentan mediante la succión de fluidos de las plantas, produciendo en ellas importantes daños directos e indirectos. Entre los daños directos se encuentran las necrosis debidas a la introducción del pico en los tejidos de la planta, y entre los indirectos, el marchitamiento de hojas y ramas y el debilitamiento general del individuo debido a la extracción de savia del hospedante. En algunos casos, al igual que en el caso de los pulgones, producen abundante cantidad de melaza que favorece la aparición de negrilla hongos del género Capnodium sobre la planta, originando pérdida de superficie foliar fotosintética y daños estéticos.

Pseudocóccido de las raíces

Esta plaga se conoce con el nombre científico de Planococus citri, ataca a las raíces de los cafetos fundamentalmente, aunque también afecta a las partes aérea, produce amarillamiento del follaje, manchas pardas en las hojas, ennegrecimiento n las puntas de las ramas, las hojas pierden su turgencia secándose sobre el árbol.

Finalmente las plantas presentan un aspecto enfermizo, experimentan gran debilitamiento y mueren en muchos casos. La hembra mide 3 a 4 mm de largo, tiene el cuerpo ovalado y cubierto de secreciones blanco harinosas. Se trata de una especie bisexual y ovípara, los huevos son depositados dentro de un ovisaco algodonoso construido con secreciones cerosa.
Una hembra pone de 300 a 500 huevos en una bolsa de fibra cerosa. Después de la puesta, que dura 5 - 10 días, la hembra muere. Las cochinillas jóvenes, que son muy móviles, se dispersan para encontrar un lugar adecuado de alimentación y comienzan a succionar savia de la planta. Hay 3 estadíos de ninfas. La longitud del ciclo de vida depende de la temperatura y dura 90 días a 18 °C y 30 días a 30 °C. Las ninfas cuando emergen son rosado amarillentas y se instalan sobre hojas y frutos de diversas plantas.

Los machos son alados y las hembras ápteras, con el cuerpo aplastado, presentando el tórax y la cabeza unidas. Las hembras tienen en su epidermis, glándulas que producen ceras y lacas que constituyen un escudo. La finalidad de este escudo es protección ante las inclemencias meteorológicas y posibles depredadores.

Bibijagua

Atta insularis. Esta plaga produce daño foliares, realiza cortes en las hojas hasta dejada sólo con la nervadura central. La introducción en el país de un producto en forma de cebo hace algunos años y un trabajo sistemático de control ha traído por consecuencia que esta plaga en la actualidad no constituya ningún problema.
Broca del café

El nombre científico es Hypothenemus hampei, pertenece al orden coleóptera de la familia Scolytidae . Constituye la Plaga de mayor importancia de este cultivo por las afectaciones directas que causa al grano, las que pueden sobrepasar 80% de los frutos de una plantación. Está ampliamente distribuida por Asia y África, y presente en la mayoría de los países productores del continente americano.

Hormiga Santanilla o bibijoa

Wasmania auropunctata. Estos aunque no constituyen plagas directas de los cultivos , sus daños son indirectos al asociarse con cóccidos, pseudocóccidos y pulgones de los que obtienen sustancias azucaradas conocidas por miel de roció , que ayudan a diseminar estas plagas transportándolas a las zonas más jóvenes de las plantas y además las jóvenes de las plantas y además las preservan de sus enemigos naturales al combatirlas.
En Cuba es una especie introducida invasora, y recibe el nombre de santanilla, o santanica porque cuando comenzó a ser abundante en la región donde apareció, Sancti Spíritus, llamaron a un cura para exonerarla, quien rogó el auxilio de Santa Ana de la cual tomó el nombre. La especie fue descrita por primera vez en 1863 a partir de especimenes provenientes de Cuba y nombrada originalmente Tetramorium auropunctatum.

Las hormigas son también agentes perturbadores en las labores culturales y de cosecha al producir picaduras irritantes y escozor en la piel de los trabajadores, con la consecuente disminución de la productividad en el trabajo.

Babosa

Agriolimax agrestis. Este gasterópodo daña los tallos de las plántulas de viveros, y ramas de cafetos en plantaciones jóvenes, haciendo raspados que dañan seriamente la corteza.

Cabe destacar además, que el uso de productos químicos en los controles fitosanitarios rompe el equilibrio biológico del medio ambiente. Por otra parte, existen estudios que demuestran que el cultivo de café orgánico está menos propenso a contraer plagas y enfermedades. Las ventajas del café natural sin contaminantes no sólo son favorables para el medio ambiente, sino también para la salud de los consumidores, porque evita su exposición a pesticidas y fertilizantes inorgánicos, con el riesgo que estos pueden acarrear al organismo.